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El proyecto Prodehesa-Montado lucha por salvar un ecosistema único

La dehesa es un ecosistema único en la Península Ibérica que integra árboles, ganado y pasto y que se destina en su mayor parte a una ganadería extensiva que aprovecha los recursos del territorio compatibilizando la producción con la sostenibilidad. La dehesa regula los ciclos del agua y fertilidad del suelo, potencia la biodiversidad, y, además, juega un papel fundamental en la mitigación del cambio climático debido a la fijación de dióxido de carbono. Tan sólo en una hectárea de su pastizal se fijan entre 30 y 40 toneladas de equivalentes de CO2.

Sin embargo, a pesar de su importancia ambiental, está experimentando una grave crisis debida, fundamentalmente, a la baja rentabilidad que atraviesa la ganadería extensiva en relación a los sistemas ganaderos intensivos en los que prima la producción al menor coste y en el menor periodo de tiempo posible.

Precisamente, poner freno al decaimiento de este sistema es el objetivo principal del proyecto Prodehesa-Montado, un proyecto de cooperación entre España y Portugal y en el que participa la Universidad de Córdoba a través del grupo de investigación AGR-195 del Departamento de Producción Animal.

Con el objetivo de poner en valor este tipo de ecosistemas, el proyecto está realizando un estudio exhaustivo del ‘análisis de ciclo de vida’ de los productos que se generan en las dehesas, como, por ejemplo, queso, jamón, corcho o lana. Según explica el investigador principal del proyecto en la UCO, Vicente Rodríguez Estévez, con esta técnica están realizando un balance de las emisiones de gases invernadero que se generan durante todo el proceso de producción de estos bienes, algo que hasta el momento no se conoce con exactitud.

Aunque los resultados estarán disponibles próximamente, las emisiones de gases invernadero de estos productos son significativamente menores a aquellas que se producen en sistemas de ganadería intensivos, en los que la mayor parte de las emisiones y huella de carbono se producen “por el uso de fertilizantes, fitosanitarios, energía y cambios de uso del suelo para producir los piensos”.

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