Última hora

El nuevo horizonte de la ordenación sectorial

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) se encuentra trabajando en la actualidad en llevar a cabo una ordenación del sector vacuno, como se aplica en otros sectores ganaderos.

Una ordenación sectorial no es otra cosa que una normativa en la que se establezcan requisitos sanitarios y zootécnicos, de medio ambiente, bienestar animal y bioseguridad. Por lo tanto, se trata de una serie de condiciones mínimas de desarrollo de las producciones ganaderas para un crecimiento del sector armónico y ordenado.

En este sentido, el Ministerio decidió celebrar una ‘Jornada de reflexión sobre la necesidad de la ordenación sectorial del vacuno’, en la que se llegó a una serie de conclusiones:

  1. Para afrontar los nuevos retos sectoriales en materia de bioseguridad y prevención de enfermedades, bienestar animal y medioambiente y con el fin de apoyar el desarrollo y crecimiento armónico del sector en aras de su sostenibilidad se considera oportuno en estos momentos avanzar hacia el desarrollo de una normativa básica en materia de ordenación de explotaciones.
  2. La norma de ordenación ha de servir para armonizar criterios a nivel nacional y ha de desarrollarse de manera razonable y equilibrada teniendo en cuenta el análisis ‘coste-beneficio’ de todas las medidas que incluya. Asimismo, se valorará si procede la inclusión de excepciones a las pequeñas explotaciones.
  3. La norma de ordenación no debería limitarse al sector vacuno sino que ha de tener en cuenta al sector bovino en su conjunto ya que tanto las explotaciones de vacuno como las de otros bóvidos, aunque sean minoritarias en nuestro país, comparten retos y problemática en particular en materia de sanidad animal.
  4. Asimismo, la norma de ordenación no debería tampoco limitarse a explotaciones de producción de carne y leche, sino que debería ser de aplicación también a otro tipo de explotaciones consideradas ‘especiales’ que no cuenten actualmente con su propia normativa específica de aplicación, teniendo en cuenta en todo caso las características y condicionantes de los distintos sistemas productivos.
  5. Para establecer los criterios básicos de ordenación ha quedado de manifiesto la importancia de definir bajo la norma los tipos de explotación y clasificaciones zootécnicas actualmente recogidas en el Registro General de Explotaciones Ganaderas (REGA). Para ello, se constituirá un grupo de trabajo técnico con comunidades autónomas, entidades representativas del sector y todas las unidades implicadas del Mapama.
  6. Es necesario seguir reflexionando sobre las condiciones mínimas de ubicación y distancias entre explotaciones a incorporar en una normativa básica de ordenación teniendo en cuenta, entre otros, la normativa ya existente a nivel autonómico a este respecto.
  7. El diseño de las instalaciones y equipamientos mínimos son sin duda aspectos a recoger en una normativa de básica de ordenación teniendo en cuenta las especificidades de cada sistema productivo, el tipo de explotación implicada, el interés del sector por avanzar hacia modelos sostenibles así como todos los condicionantes de bioseguridad y medioambientales derivados de cada modelo productivo.
  8. Del mismo modo, la norma de ordenación, y tal y como recogen las normas existentes en otros sectores, incluirá un capítulo específico sobre obligaciones de los titulares. Se profundizará sobre los registros a incluir bajo este apartado y por otro lado, se estudiará la posibilidad de desarrollar un documento de apoyo a los titulares, independiente de la norma, que recopile los registros que han de mantener.
  9. Es necesario continuar el debate y reflexionar en profundidad sobre los posibles aspectos relacionados con el bienestar animal a incluir en la norma, en particular sobre la posibilidad de avanzar más allá de la normativa existente en cuestiones donde existe demanda de la sociedad y sobre la oportunidad de desarrollar unas Guías de Buenas Prácticas a este respecto. En todo caso, estas cuestiones se valorarán teniendo en cuenta las características y condicionantes de cada tipo de explotación y sistema productivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*