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Efectos de la alimentación sobre el desarrollo embrionario y la descendencia en vacas

El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) presentará el próximo mes de agosto los resultados preliminares de un proyecto que estudia los efectos de la alimentación materna sobre el desarrollo embrionario y la descendencia de la vaca nodriza en la reunión anual de la Federación Europea de Zootecnia que tendrá lugar en Dubrovnick. El proyecto se ha centrado en investigar las repercusiones de la alimentación que reciben las vacas nodrizas durante la gestación temprana sobre su descendencia a corto, medio y largo plazo. Para ello, se han realizados ensayos con vacas nodrizas pertenecientes a la Finca experimental La Garcipollera durante la gestación, lactación, recría de las terneras hembras y cebo en los terneros machos.

Proyectos anteriores desarrollados en el CITA han demostrado la importancia que tiene la correcta alimentación de las vacas durante el último tercio de gestación, puesto que garantiza el reinicio temprano de la ciclicidad después del parto, siendo la alimentación postparto o la crianza del ternero factores de menor importancia.

Hasta ahora se le ha dado escasa importancia a la alimentación que recibe la vaca nodriza en el primer tercio de la gestación, dado que el 75% del crecimiento fetal se da en los dos últimos meses de gestación. Sin embargo, una subnutrición podría afectar a tres generaciones diferentes: la propia hembra productiva (en el establecimiento de la gestación); a su feto (en el desarrollo embrionario y función de órganos fetales, mortalidad neonatal y desarrollo postnatal, expresión de ciertos genes, predisposición a padecer enfermedades, etc.) e incluso a las células germinales del feto. Esta etapa crítica coincide con la crianza del ternero, fase de gran demanda metabólica en la vaca nodriza.

Los resultados preliminares obtenidos en este estudio muestran que las vacas de raza Pirenaica fueron más sensibles a la subnutrición sufrida en el primer tercio de gestación, que perjudicó, entre otros, al reconocimiento de la gestación, al crecimiento de los terneros que estaban criando y también a los que estaban gestando durante la subnutrición, e incluso a la maduración del sistema hematopoyético de los descendientes tanto en la raza Parda de Montaña como en la Pirenaica. En condiciones normales, las vacas de raza Pirenaica tuvieron una mejor transferencia de inmunidad a sus crías a través del calostro durante las primeras 24 horas críticas posteriores al parto, estando mejor adaptadas a su entorno natural. Este proyecto pone de manifiesto la importancia que tiene la alimentación de las vacas durante la gestación temprana, y que puede tener repercusiones negativas sobre la producción del conjunto vaca-ternero, y a medio plazo sobre su descendencia.

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