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Competencia critica el futuro decreto de declaraciones obligatorias de la industria láctea

La Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) ha publicado su informe sobre el proyecto de Real Decreto sobre declaraciones obligatorias a efectuar por los fabricantes de leche líquida envasada de vaca. Este proyecto normativo regula la obligación de los fabricantes de leche líquida envasada de vaca de declarar mensualmente las operaciones de venta que realizan a la distribución comercial. La obligación informativa alcanzaría así a todos los eslabones del sector lácteo.

Se trata de una de las grandes apuestas del Ministerio de Agricultura de Isabel García Tejerina, para la que Competencia avisa de su poca idoneidad, lo que podría llevar a problemas legales en el futuro.

La CNMC recuerda que las autoridades de competencia han manifestado reiteradamente que se aplique la normativa de competencia comunitaria y nacional a todos los sectores económicos, incluyendo el sector agroalimentario y dentro del mismo al subsector lácteo. No obstante, el proyecto de Real Decreto amplía las obligaciones de información para los precios de venta de la industria a la distribución y para la leche líquida envasada en lugar de para la leche cruda, no contemplada expresamente por la normativa UE.

La CNMC evalúa esta obligación de suministro de información desde dos perspectivas. En primer lugar, lo hace desde la óptica del peligro de infracción de la normativa de competencia y el aumento del riesgo de colusión entre operadores. La norma introduce unos requisitos de información excesivos pudiendo afectar a información comercial sensible de los operadores del sector lácteo. Las garantías formales de confidencialidad y respeto a la normativa de competencia, no eliminan los riesgos de coordinación y reducción de la tensión competitiva, que son elevados. Los efectos nocivos, además de para nuevos entrantes y operadores de industrias relacionadas, recaen en última instancia sobre el consumidor en forma de precios ineficientes y reducción en la variedad y calidad de los productos. Así, se recomiendan menciones específicas de los límites que establece la normativa de competencia y un respeto escrupuloso de los mismos por los operadores y responsables de organismos públicos.

En segundo lugar, lo hace desde la óptica de los principios de regulación económica eficiente y mínima restricción competitiva. Las medidas plantean dudas en su idoneidad y proporcionalidad para conseguir el objetivo de garantizar la sostenilidad y futuro del conjunto de operadores del sector lácteo:

– No hace frente a los factores estructurales que motivan esta recurrente crisis láctea ni garantiza la sostenibilidad a largo plazo de los operadores.

– Cualquier medida que persiga el mejor funcionamiento de la cadena agroalimentaria debe resultar compatible con la eficiencia, tanto a corto como a medio y largo plazo.

– La sobrerregulación y el intervencionismo administrativo supondrán una barrera a la entrada para nuevos operadores, dificultando que compitan con mejores precios, mayor variedad y calidad de productos así como utilizando procesos productivos y de comercialización innovadores.

– No se facilita una mejora de la competitividad de la economía española ni el traslado de los efectos de la competencia a los consumidores.

La CNMC recomienda la introducción de incentivos a los operadores para modificar los factores estructurales que están detrás de la situación de precariedad denunciada correctamente por el sector: la promoción del cooperativismo, el refuerzo de la vigilancia de posibles abusos y la orientación a nuevas formas de producción son algunas de las vías de mejora que podrían ser reforzadas.

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