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Análisis de la interprofesional del mercado de vacuno de carne

El mes de diciembre se cerró en el mercado del vacuno de carne español con tímidas subidas de precio que frustraron en gran medida las expecta­tivas de los ganaderos, después del fuerte deterio­ro del valor de sus animales que venían arrastrando en los últimos meses. Sin embargo, la abundancia de ganado que dejó la ralentización de las expor­taciones en vivo permitió a los mataderos hacerse con suficiente materia prima para encarar la cam­paña de Navidad sin sobresaltos. De hecho, la sen­sación generalizada fue que ‘no faltó una pata’ para completar unas matanzas que se concentraron en torno al puente de la Constitución. (Por otra parte, el PVP tampoco experimentó un salto en los mos­tradores durante las dos últimas semanas del año), según un análisis de mercado realizado por la interprofesional Provacuno.

Así, la cotización mensual de los añojos R3 quedó en 3,694 €/kg., según el Índice de Precios del Vacu­no, con una subida testimonial del 0,16% que cabe atribuir a movimientos de última hora en las lonjas de referencia. En cambio, la cotización de las hem­bras aumentó algo más, un 0,72%, hasta alcanzar los 3,93 €/kg. En su caso, las subidas de precio fueron escalonadas y obedecieron tanto al tirón de este pro­ducto en la última parte del año como a una recupe­ración del equilibrio perdido entre oferta y deman­da. De hecho, y contra todo pronóstico, las terneras han sufrido en mucha menor medida las conse­cuencias del parón del puerto y han logrado cerrar 2018 con una devaluación menor que los añojos.

Por su parte, el mercado del frisón siguió someti­do en diciembre a presiones bajistas, como mues­tra el ligero retoque a la baja del Índice de Precios de diciembre (con una media de 3,52 €/kg. que su­pone una caída mensual del 0,03%). No en vano, la oferta estacional de Montbéliarde siguió poniendo las cosas difíciles a los productores de frisón, con unos precios que en muchos casos no se distancia­ron más allá de un puñado de céntimos. Además, la reducción estacional de las cotizaciones del pinto holandés -que se situó a finales de año entre 3,30- 3,40 €/kg.- desembocó en una ralentización de las exportaciones de canales de menos de 220 kilos a Portugal. Fruto de este atasco, se multiplicaron las operaciones por debajo de los precios de referencia en algunos mataderos, con una penalización más in­tensa por parte de la industria de la Ciudad Condal.

El balance de 2018 ofrece un saldo negativo en las cotizaciones en todas las categorías de ganado. El estallido de la crisis de la lira tura en agosto provo­có un ‘pinchazo’ del comercio en vivo de anima­les que estaba en el origen del ciclo expansivo ini­icado en 2015. La caída de más de 20 céntimos en las cotizaciones del añojo devuelve así al sector a los precios previos al ‘boom’ del barco, aunque con una relación oferta/demanda muy distinta. En este sentido, el crecimiento de dos dígitos porcentuales en las categorías de cebo de añojos y terneras res­pecto al año anterior refleja con claridad la apuesta realizada por los productores al calor de la bonanza.

En el resto de mercados europeos, diciembre trajo consigo una recuperación de las cotizaciones de las vacas, muy castigadas por el aumento de la oferta que siguió a la sequía del final del verano. Esto dio pie a una recuperación de la carne magra que resulta crucial para la valoración de los animales en los paí­ses del Norte, que tienen cerca de la mitad de las ven­tas concentradas en el segmento de la carne picada.

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